Quedan frases sin
terminar todo el tiempo en tu cabeza, tu silencio es herramienta vital de tu
defensa, porque nadie seria sin silencio. Van a contar hasta tres y tu carruaje
se transforma. La lengua franca no existe, vale menos que mi hora laboral. Juguemos
al juego de decir cosas horrendas, que el agua corra sin filtros, si es que no
temes a desnudar tus emociones. Uno. Librarse del sarcasmo y la vacua ironía,
velos y velos. Cuando caiga la noche la luna nos va a mostrar como somos. Dos. Agita
bien el pecho, solta tu boca, modula sin tardar en sentirlo; la mayor gratitud
propia está en el soltar. Tres. Escupime, soy vertedero de los males ajenos. Déjame
ayudarte, porque al final si dejamos en manos de la lectura banal algo tan
grande como nuestras vidas, termina así, como canto rodado tocando al mar.